El 29 de noviembre, con motivo del Día del Recuerdo del Holodomor en Ucrania, en la Iglesia Ortodoxa Griega de Santa Sofia en la Ciudad de México se llevó a cabo una liturgia conmemorativa en honor de las millones de víctimas de la Gran Hambruna de 1932-1933.
Durante el servicio la Embajadora de Ucrania, Oksana Dramaretska, se dirigió a los presentes y destacó que el Holodomor fue un crimen del gobierno soviético, un genocidio del pueblo ucraniano planeado e implementado de manera integral, cobrando más de mil vidas cada día, siendo una forma de "retribución" por tratar de restaurar la independencia nacional en 1917-1920.
Además, la Embajadora agradeció a México por el reconocimiento oficial del Holodomor como un genocidio del pueblo ucraniano y destacó la importancia de esta manifestación de solidaridad internacional.
Durante la liturgia también fueron recordadas las victimas de la Revolución de la Dignidad - Héroes de los Cien Celestiales, así como los soldados ucranianos que murieron en el este de Ucrania, defendiendo al país de la ocupación rusa.