Este año, un gran número de niños se comportaron muy bien, por lo que San Nicolás tuvo que comenzar su noble misión antes para poder complacer a todos con dulces y golosinas. San Nicolás también visitó la Embajada de Ucrania en la Ciudad de México. Aquí en una obra teatral, niños y adultos llamaban a San Nicolás, relataron poemas, cantaron canciones y les agradecieron por los regalos con sus propios juguetes y dibujos navideños.
El Embajador Ruslan Spirin felicitó a la comunidad ucraniana por los próximas días festivos y deseó buena suerte y paz en el nuevo año.
"Donde se escuchará la canción ucraniana y se honrarán nuestras tradiciones, siempre habrá Ucrania", enfatizó el Embajador.